30.8.10

Ha cominciato la canzone del castello

Connor contempla con ojos chispeantes la parvada que levanta el vuelo al escuchar sus pasos, suspira y niega con la cabeza mientras sonríe para sí. El mundo, su mundo, ha cambiado; se codea con los loores, es invitado a sus concilios, casi visto como uno más de ellos.
Con pasos ligeros Connor regresa al castillo, eligió habitar ahí, pertenecer al reino de lady May, estar bajo las órdenes de lady Gail.
Sonríe de nuevo mirando hacia las aves que regresan a sus nidos, sabe que a pesar de todo su alma siempre será de mercenario, pase lo que pase seguirá siendo un hijo de Ziaj y, algún día, renunciará al castillo para pelear la última batalla, para volver a casa.

Mientras tanto, entona una canción cuya letra habla de antiguos viajeros, porque, pase lo que pase, hay que seguir andando, mientras es posible.