23.11.09

Lumen Nox

Este post tiene algo de pacheco, pero juro que sólo he bebido jugo de naranja, té verde y coca-cola, pero si alguien tiene chochos por mi encantada, que me muero de sueño y es la una de la tarde.
Leí la actualización de mi fic yaoi favorito. Me encantó el megacapítulo y amé que luego de leerlo pude contemplar una noche vestida de azul profundo, aderezada con cientos de estrellas y una enorme luna a medio nacer, o medio morir que es casi igual pero no es lo mismo.
Luego, estoy asumiendo que aún no tengo hechuras de héroe ni de mártir. Voy a dejar la maestría por un tiempo. No soy capaz de sacrificar mis noches y fines de semana, no estoy dispuesta a dejar de planear un viaje a la playa (aunque como siempre se cancele) viajar a Cuernavaca o asistir a una entrega de premios, que no son los mtv pero es música al fin.
Odio que me obliguen a ser creativa apegándome a las restricciones que su poca aptitud, la mala planeación y la sorpresa de la novedad me imponen. Después de todo el e-learning no es la panacea (por supuesto que no, si mucha gente ni siquiera tiene electricidad o no saben leer). Aunque no lo digo sólo por eso, sino porque me parece que algunos temas forzosamente requieren de la manipulación directa de herramientas y/o materiales.
Además, estoy en una gran salón lleno de personas, normalmente eso me estresa demasiado, afortunadamente cada quien está metido en sus asuntos, espero, y tiene una máquina enfrente, lo que sin duda reduce mi ansiedad... excelente, las máquinas reducen mi ansiedad frente a las personas.
Y me regalaron una cartilla de los derechos de los consumidores de sustancias ilegales, a ver si me da tiempo la escaneo y la subo aquí.

16.11.09

días de asueto

Escuché el llamar de las gaviotas, pero la bruma gris me impidió mirarlas. Luego, el misántropo decidió jugar a convivir con los humanos, no me arrepiento, aunque no los escuché, pude observar a los murciélagos. Ahora estoy lista para el sprint final de este año, que resultó bastante movido, otra vez. Valió la pena el viaje, mostré lealtad a mi persona y aunque nunca seré como ellos, pude disfrutar el tiempo, al nivel de felicidad que me es dado conocer.