Jugando a los misántropos suelo decir que no me agradan las personas, lo que es, hasta cierto punto, cierto. Pero suelo toparme con humanos fascinantes.
Hay muchos chistes ofensivos o de plano graciosos que hablan de las suegras y cuan molestas, metiches, horrendas y jodonas son. Pero una marchanta del mercado estaba llorando porque le acababan de avisar que se murió la suegra de su hija, es decir su consuegra. Me conmovió la muestra de afecto. También entendí la importancia de cargar siempre con algunos pañuelos o papel higiénico, mi papá siempre insistía con eso.
Una de las ventajas de la free lancería es que puedes escribir tu blog, hacer reportes del trabajo y cocinar al mismo tiempo. Pero si hay ocasión me dejaré domar, al menos hasta el punto en que un lobo puede ser domesticado.






